Ocho años tenía cuando empecé a darme cuenta que podemos hacer cosas increíbles.
Mi tutor, Armando Polo, nos explicaba por entonces los días que había pasado haciendo ''El Camino de Santiago''. No conseguía entender, tantos días a pie, recorriendo kilómetros sin coche, fascinante.
Viajar, salir de nuestro entorno, ir lejos, muy lejos, donde nadie que conozcamos haya estado. Ver, sentir, aprender, descubrir, conocer...
La idea es esa, siempre empieza así. Ahora sólo hay que esperar y darle forma. Si todo va como espero un año me separa del inicio de "El Viaje". El 2014 está aquí al lado.
Como muchos antes, abro este espacio para preparar y compartir esa ilusión, que más que nunca me hace sentirme vivo y con quien podré compartir la experiencia con mi esposa Mireia.